viernes, 27 de abril de 2012

Felicidades, mujer de mi vida.

El 24 de Abril de 1962 nació una estrella. Una mujer que, tras mucho luchar, llegaría a ser la más grande de todas. No hablo de una cantante, una política, o una actriz. No, hablo de alguien mil veces más importante que todas esas juntas. Hablo de mi madre.
Mi madre es una mujer feliz a ratos, que ha sacado una familia adelante, que me ha hecho sonreír mil veces, y me ha hecho llorar unas tantas. Es una mujer luchadora, inteligente y, a mis ojos, más guapa que ninguna otra.

Mi madre... ¿qué decir de ella? Que ella me guía en mis noches oscuras, que es mucho más que una madre. Sé que lo ha pasado mal, muy mal, y yo solo tengo una esperanza, y es el lograr hacerla sonreír de nuevo. Darle lo que se merece, una casa con jardín y una perra como las que ella tenía de pequeña. Darle todo lo que ella me dio a mi una vez, y cada vez que puede.
Mi madre es una supermujer. Son 50 años ya, y aunque casi todo el tiempo tenemos nuestros roces, la quiero muchísimo. Porque ella es perfecta, aunque sea cabezota, gritona y a veces algo tontorrona. Pero solo es tonta de buena, porque es un trozo de pan que solo quiere el bien de sus hijos. Mi madre es muy grande, mi madre es preciosa. Mi madre es mía, y la amo.
Así que, aunque haya sido hace 3 días, ¡megafelicidades Mamá! Espero que algún puedas decir que estás orgullosa de mí :)

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