jueves, 17 de mayo de 2012

Perder(te)

Había una promesa en el aire. Había una promesa esperando ser rota, como las demás. Tú eras el único hombre que esperaba que nunca me fallase. Tú, mi mejor amigo, mi hermano. Tú que le diste a la amistad un nuevo significado. ¿Te acuerdas de esa promesa? Sí, esa en la que decías que nunca me abandonarías, que siempre sería tu mejor amiga, que me querías, y que lo harías. Prometiste contarme todos tus problemas, dijiste que yo te entendía mejor que nadie. Y te enfadaste con "ella" porque nos hizo daño.
Sabías que si la elegías yo tendría que alejarme.
Y aún así, hoy, el vaso se ha derramado. Unos meses tratándome como una mierda, ignorándome. Unas semanas centrado en otras personas, contándoselo todo, metiéndote conmigo, con mis amigos, unas semanas en las que yo solo servía para no volver a casa solo. Pero yo lo aguantaba todo, porque te quiero, más de lo que crees, porque no quería perderte.
Pero ayer sentí por primera vez que el vaso comenzaba a desbordarse. Tú estabas mal, yo fui a tu lado, esperando que te desahogaras conmigo, pero dijiste "no", y me fui, confusa, triste, rara. Y le pedí a otra que me dijese que te pasaba. Y así, se lo contaste, le diste la carta para "ella", y yo, muerta por dentro. Lloraste, y "ella" también. Y yo tenía ganas de morir, pero aguanté. Hasta que entendí que te estaba perdiendo, y ahí, exploté por dentro, me entró un ataque de ansiedad. Y no podía decirle a nadie "Es por él, lo estoy perdiendo", porque quedaría como una celosa y una egoísta, y no lo entenderían.
Hoy, me he enterado gracias a mis ojos, a las palabras salidas de otros labios. Estás con "ella", cuando dijiste que nunca la perdonarías, cuando me lo dijiste. Y no has sido capaz de decírmelo. La has besado, te has sentado con ella en clase, habéis reído y jugado, ¿y no te has dado cuenta de que yo estaba ahí, a unos escasos metros, esperando algo?
Ahora eres feliz, y yo me alegro, porque lo único que quiero en la vida es tu felicidad, como mi mejor amigo que eres. Pero, siempre hay un "pero", hoy te he perdido definitivamente. Si "ella" se hubiese disculpado, las cosas serían distintas, pero no.
Esto duele tanto como antes, y tú conocías la historia, y el daño que me haría perder otro amigo más, pero hoy me has perdido. Adiós.

No hay comentarios:

Publicar un comentario